31 may. 2011

habas estofadas



En esta epoca del año las habas frescas se encuentran en todo su esplendor, se trata de una legumbre muy versatil en la cocina, ya que se pueden hacer de muchas maneras, a la catalana, guisadas con jamón, con alcachofas... Si son muy tiernas se pueden cocinar con la vaina.

Siempre se han comido en casa, las comemos durante todo el año pues aunque en temporada se comen frescas, luego las tenemos congeladas. Es una de las cosas que he empezado a comer ya de mayor, 

al igual que la mayoría de los críos a mí también me daba por decir que no me gustaban sin haberlas probado, cosa que he podido comprobar con mis hijos, que han pasado de no probarlas "porque no me gustan" a decir "cuándo pones habas?".
Las he preparado a la manera que ama las ha preparado siempre, estofadas, espero que os guste.


ingredientes
800 gr de habas (sin vaina)
torreznos (panceta)
2-3 dientes de ajo
perejil
pimienta negra 

pimentón dulce
sal

elaboración

Abrimos las vainas y vamos sacando las habas de su interior, ponemos agua a calentar (no demasiada) con un poco sal y cuando empiece a hervir introducimos las habas, las cocemos sin tapar durante 10-15 minutos o hasta que estén tiernas.


 


Cuando estén cocidas las escurrimos, NO tiramos el caldo, lo necesitaremos para el sofrito. Pasamos las habas a una cazuela y ponemos unos toques de pimienta negra molida. En un mortero machacamos los dientes de ajo con el perejil, se diluye con un vaso de caldo de la cocción de las habas.




Para el sofrito, en una sarten ponemos los trozos de tocino a dorar y dejamos que se tuesten bien, no necesitamos echar aceite pues el tocino soltará grasa. Desengrasamos bien la sartén, ponemos un poquito de harina que cocinamos un poco y una cucharadita de pimentón dulce, con cuidado de que no se nos queme, junto con lo que tenemos en el mortero. Todo este sofrito lo echamos encima de las habas cocidas y dejamos hervir a fuego suave unos 5 minutos.




habas
Es una legumbre que se puede consumir fresca o seca y dependiendo de esto su valor nutritivo y energético es muy distinto. L
as habas frescas proporcionan 5 veces menos calorías que su equivalente desecado, un detalle a tener en cuenta, debido a su mayor cantidad de agua y al menor aporte de hidratos de carbono.




Tanto frescas como secas, son un reservorio natural de fibra. Una ración de 250 gr de habas tiernas aportan la mitad de la cantidad de fibra que necesitamos al dia. La fibra además de resultar saciante, facilita el tránsito intestinal y ayuda a reducir la tasa de colesterol. Son una buena fuente de acido fólico, y si estás embarazada, una vitamina esencial en el desarrollo del feto. Al igual que la soja, las habas tambien destacan por su contenido en lecitina, una sustancia que refuerza la memoria, con este fin, conviene comerlas con huevo, en tortilla o revueltos.


Las vainas más frescas, se reconocen porque tienen un color verde intenso y porque al doblarse se rompen con facilidad. Las semillas de su interior deben tener, por el contrario, un color verde pálido. Fuera de temporada, se puede optar por las habas en conserva o las congeladas. 

29 may. 2011

Espárragos blancos de Navarra (Lerín)




El espárrago, un auténtico manjar que nos proporciona la huerta Navarra, lo podemos consumir en fresco durante los meses de abril a junio o en conservas durante todo el año.
Sus productores estan pasando verdaderas dificultades debido a la entrada de producto de otros paises, de peor calidad y más barato.

Quien no ha comprado alguna vez una conserva pensando que compraba un producto de aquí, puesto que en la etiqueta ponía “tarara de ..” casi siempre haciendo referencia a alguna localidad de Navarra, y luego se ha dado cuenta mirando bien el envase que el producto tiene el origen bien distinto.
Para reconocer los productos auténticos en este caso de Navarra, sobre todo en las conservas, no sólo tenemos que mirar la etiqueta, es importante como en todo leer la letra pequeña donde veremos el origen y sobre todo mirar que tenga contraetiqueta y el sello numerado que le otorga el consejo de la denominación de origen.









espárragos blancos cocidos
Lo primero que tenemos que hacer es quitar su parte más dura, para ello vamos doblando con la mano el espárrago desde la base y veremos que el espárrago rompe por donde está más terso. También lo podemos hacer eliminando más o menos la tercera parte de la longitud del espárrago.





Lo siguiente es pelarlos, con ayuda de un pelador empezando a unos 2 cm por debajo de la punta y ponerlos a cocer en abundante agua hirviendo con sal (hay gente que añade un poco de azúcar) los podemos cocer, bien sueltos o en mazos. Si lo hacemos en mazos atados tenemos que usar una cazuela estrecha y alta, poniendo los espárragos con la yemas hacia arriba y que el agua no las cubra.
Una vez que ponemos los espárragos en el agua mantenemos el hervor a fuego suave durante unos 10 minutos, pero tener en cuenta que este tiempo es orientativo y tener cuidado de no sobrecocerlos. Para comprobar que están tiernos los atravesamos con el filo de un cuchillo.
Los escurrimos y los colocamos en una fuente, mejor comerlos tibios y los podemos acompañar con salsa mahonesa, con aceite, con salsa holandesa, vinagreta.





Las partes que hemos retirado (quitando la parte más seca) las podemos utilizar para hacer una tortilla, una sopa o un salteado.
También puedes ver pastel de espárragos, calabacín, zanahoria y queso.

27 may. 2011

canelones de merluza y gambas


Se pueden rellenar de tantas maneras como ingredientes queramos emplear para su relleno y el resultado suele ser fantástico. El relleno más clásico es el de carne pero en esta ocasión he elegido pescado.


ingredientes 
16 placas de canelones

para el relleno

1 cebolleta pequeña
350 g de merluza
100 g de gambas peladas
una cucharadita de harina
un poco de leche (½ vaso)
aceite

para la salsa aurora

4 cucharadas de salsa de tomate
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de harina
250 ml de leche
sal

queso rallado para gratinar









elaboración
Lo primero preparamos el relleno, para lo cual, ponemos a pochar la cebolleta en una sartén con un poco de aceite, cuando esté (yo reservo una cucharadita de cebolleta para la salsa), añadimos la merluza desmenuzada y limpia de espinas y las colas de las gambas troceadas, lo rehogamos todo, sazonamos y ponemos la cucharadita de harina, la cocinamos un poco y agregamos la leche caliente poco a poco, no se trata de hacer una besamel, sino de ligar un poco los ingredientes. Una vez hecho reservamos.

Ponemos a cocer o hidratar los canelones, según los que elijamos.
Para cocerlos, ponemos abundante agua con sal a calentar en una cazuela grande. Cuando el agua empiece a hervir, añadimos los canelones de uno en uno con cuidado para que no se peguen y los cocemos el tiempo que indique el envase para que queden al dente. Una vez cocidos, los sacamos y los dejamos escurriendo sobre un paño de cocina bien extendidos hasta que se enfríen.
Si usamos pasta precocinada nos evitamos todo este trabajo.




Para hacer la salsa aurora, ponemos la mantequilla a fundir, añadimos la cebolleta pochada y la harina, lo rehogamos y sin dejar de remover vamos incorporando la leche poco a poco, sazonamos y lo dejamos cocer a fuego suave durante 5 minutos. Después añadimos la salsa de tomate y mezclamos todo bien. La salsa debe de quedar clarita, por lo que si es necesario podemos echar más leche.
Para rellenar los canelones, ponemos un poco del relleno y los enrollamos haciendo rollitos.
En un plato que pueda ir al horno, ponemos un poco de salsa aurora, encima los canelones y sobre estos otro poco de salsa, espolvoreamos con queso rallado y lo gratinamos. Están buenísimos.




26 may. 2011

merluza al horno con gambas


La merluza es un pescado blanco, con un sabor delicado, con una carne fina, muy rica, con pocas espinas y muy digestiva por lo que es muy apreciada en todas las cocinas, sobre todo si es de lomo negro y más aún si es "de pincho", es decir pescada con anzuelo.

Hay que comprarla siempre muy fresca. Entre merluza y pescadilla (mediana) su única diferencia es el tamaño, se considera merluza por encima de 2 kg.
Se puede preparar de muchas maneras, admite todas las preparaciones: al vapor, a la plancha, en salsa, al horno... todas ellas bien ricas. Hoy toca al horno, una manera muy fácil para todos, sin ninguna complicación, para chuparse los dedos.

ingredientes
1 cola de merluza
200 gr de langostinos
3 palitos de chaca
½ vaso de agua
un chorretón de vino blanco
3 dientes de ajo
1 cebolleta pequeña
2 cucharadas de vinagre
2 patatas
aceite y sal

elaboración
Precalentamos el horno a 180ºC.
Partimos las patatas en lonchas finas, las freimos y las colocamos sobre la placa de horno previamente untada con aceite.
Colocamos la cola de merluza, bien limpia, seca y sazonada sobre las patatas. La pringamos con un poco de aceite toda ella. Añadimos por encima el agua y el vino blanco y la metemos en el horno durante 20-25 minutos, hasta que la carne se desprenda de la espina. De vez en cuando echamos por encima el jugo que hay en la bandeja, con cuidado de que la bandeja no se quede seca, por lo que si es necesario añadiremos agua.
Mientras hacemos las gambas, para ello ponemos a pochar en una sartén con aceite la cebolleta y los dientes de ajo, todo bien picado, cuando la cebolla tome un poco color añadimos las gambas y la chaca y dejamos hacer unos minutos.


Una vez sacada la merluza del horno, echamos por encima las cucharadas de vinagre y ponemos por encima las gambas y la chaca.


24 may. 2011

lengua de ternera en salsa de vino tinto

Cada vez comemos más de menos cosas, la casquería es un claro ejemplo de esto. Pero ésta forma parte de muchos platos tradicionales, callos, manos, criadillas... y por supuesto la lengua. En general son ingredientes que a unos les generan un gran rechazo y a otros lo contrario, nos gustan. Si no habeis probado la lengua os diré que guisada o estofada es una carne muy rica, muy jugosa y que los niños comen muy bien, así que fuera prejuicios y a cocinar. En este caso la he preparado con salsa de vino tinto.

ingredientes 
1 lengua de ternera
1/2 cebolla
1 zanahoria
1 puerro
una rama perejil
15-20 granos de pimienta negra 
1/2 pimiento verde
harina
huevo
aceite 
sal

para la salsa 
2 cebollas
1 vaso de vino tinto
1 vaso de caldo
sal
aceite


elaboración 
Limpiamos bien la lengua, quitamos toda la sangre que podamos y la ponemos en un recipiente cubierta con agua fría en la nevera durante unas horas, mejor de un día para otro. De nuevo la pasamos por el chorro de agua fría y la ponemos en la olla rápida cubierta de agua fría con sal y con 1/2 cebolla, 1 zanahoria, 1 puerro y los granos de pimienta. La tendremos unos 30-45 minutos contando desde que suba la válvula. Este tiempo es orientativo pues dependerá del tamaño de la pieza.
Una vez cocida retiramos la lengua y las verduras. Colamos el caldo, lo dejamos enfriar para desengrasarlo mejor y reservamos, lo usaremos para la salsa o para  un arrocito...

Pelamos la lengua antes de que se enfrie demasiado, la cortamos en lonchas que pasaremos por harina y huevo batido y la freímos, colocándola en una cazuela ancha.

Ahora preparamos la salsa, en una sartén con aceite ponemos a pochar las cebollas, las ponemos sal, cuando lo tengamos bien pochado añadimos el vino tinto que dejamos reducir durante 10 minutos para que se evapore el alcohol, a esto le añadimos un poco de caldo y lo cocinamos un poco. Pasamos la salsa, la probamos y la ponemos sobre los filetes de lengua. Dejamos dar un hervor, si hace falta aligerar la salsa ponemos más caldo o agua.




Para acompañar al plato, un puré de patatas y unas tiras de pimiento verde salteado o también con un puré y piquillos… o unos pimientos fritos del pais.

Se puede hacer partiendo de lengua ya cocida, con lo que sólo tenemos que trocearla, rebozarla y hacer la salsa que elijamos. Si no hay caldo de carne, pues agua y una pastilla de caldo.

El caldo que nos sobre de cocer la lengua lo podemos congelar bien en tarros o bien en cubiteras o bolsas de hielo. Para hacer salsa, arroz, sopa...
Si nos sobra lengua también la podemos congelar con o sin salsa o una vez rebozada, para congelar los filetes, los colocamos en una superficie plana que no se toquen unos con otros y cuando se queden duras meterlas a un bolsa, así las podemos ir sacando cuando las necesitemos y hacer la salsa en el momento.




23 may. 2011

ensalada de garbanzos


Las legumbres son indispensables en nuestra alimentación, son como pildoras de nutrientes concentrados, son una excelente fuente de proteinas con una muy buena relación calidad-precio, nos aportan hidratos de carbono que ayudan a regular la ingesta alimentaria, previniendo así el sobrepeso y son ricas en fibra, que tanto favorece el funcionamiento del intestino. El aporte en grasa es insignificante, comparable a los cereales. Contienen gran cantidad de minerales y vitaminas.
Hay que calcular de 70 a 100 gr de legumbres por persona, según las preparemos sólas o acompañadas, de arroz, verdura...


Recordar que los garbanzos antes de su preparación necesitan de un remojo previo de unas 12 horas y que a la hora de cocerlos se hacen directamente en agua caliente o hirviendo y si necesitamos añadirles más agua esta tiene que estar caliente.
Y una forma ligera y muy apetitosa de comer legumbres, pensando en el veranito y para no dejar de comerlas es en ensalada, la de hoy como veis es con garbanzos pero se pueden sustituir por cualquier otra legumbre, espero que os guste.

ingredientes
garbanzos cocidos
2 huevos cocidos
un trozo de pimiento rojo
100 gr de cabeza de jabalí
4 pepinillos en vinagre
1 cebolleta
una pizca de ajo
2 tomates
perejil




elaboración
Podemos usar garbanzos que nos hayan sobrado de algun cocido o garbanzos en conserva.
Si los tenemos que cocer, la víspera los ponemos a remojo. Los escurrimos y los ponemos a cocer en una olla rápida con agua hirviendo y sal, durante unos 20 minutos a partir de que suba la válvula. Al cocerlos podemos poner unas verduras y un trozo de carne y nos quedará una sopa bien rica.
Colocamos los garbanzos, cocidos y bien escurridos en un bol, si los usamos en conserva antes pasarlos un poco por el chorro de agua. Los tomates antes de cortarlos los escaldamos, para ello les hacemos un corte en forma de cruz en la base y los introducimos en una cazuela con abundante agua hirviendo durante unos segundos. A continuación los metemos en agua muy fría para refrescarlos, los pelamos y con ayuda de una cuchara les podemos quitar las pepitas. También los podemos pelar sin más. Los cortamos en dados al igual que el pimiento rojo, el ajo, la cebolleta y la cabeza de jabalí.



Todos estos ingredientes los añadimos a los garbanzos junto con un poco de perejil picado y lo aliñamos con una salsa vinagreta, podemos añadir también una salsa mahonesa. Comer bien fresquita.

Para hacer la vinagreta 
1 parte de vinagre
3 partes de aceite
pimienta
sal



En un bol o en un frasco, ponemos un poco de sal, un toque de pimienta y el vinagre, cuando se hayan disuelto, añadimos el aceite y batimos hasta que la mezcla emulsione.

21 may. 2011

mi merienda salvaje




Con este bocadillo tan divertido participamos en el concurso mami, papi... yo también, que este mes organiza el blog carrot cake. La propuesta era hacer un bocadillo que representara a nuestro animal favorito, y con los ingredientes preferidos de cada uno, para hacer una merienda salvaje. De nuevo han participado mis dos hijos, el pequeño como veis ha hecho otro ratón (necesitamos un gato porque el blog empieza a estar lleno de ratones) y el mayor ha hecho un león (de los de San Mamés), pero lo presenta a través de su blog, por lo que si quereís ver su aportación podeis pasaros por el blog haudabloga, el mes pasado fue uno de los ganadores, no veais lo contento que se puso.


ingredientes
pan (lo normal para un bocadillo...)
salchichas
queso
dos rodajas de zanahoria
pepinillo
2 pasas
6 trozos de cebollino
una hoja de cebolleta
½ tomate cherry
una loncha de tomate





elaboración
Freimos las salchichas.
Ponemos las salchichas sobre la tapa inferior del pan, una de ellas un poco adelantada para colocar debajo 
la rodaja de tomate que hace de lengua y en el borde de la salchicha un trocito de queso para hacer el diente, 
el resto del queso lo colocamos encima de las salchichas, por el otro extremo poner la hoja de cebolleta que 
hace de cola.


Ponemos la otra tapa del pan, las rodajas de zanahoria para las orejas, las dos pasas para los ojos, el ½ tomate cherry para la nariz, el cebollino para los bigotes y las patas las haremos con unos trozos de pepinillo como veis en la foto.

19 may. 2011

tomates rellenos de revuelto de puerros


Es la segunda vez que preparo puerros con huevo, la idea me la dio Joaquina del blog la cocina de los inventos tras un comentario que me hacía a la tortilla de cebolla diciéndome que probara la tortilla de puerro, pues la probamos y nos gustó muchísimo, así que ayer para cenar repetimos, pero esta vez en forma de revuelto.


ingredientes
6 huevos
200 gr de puerros
queso rallado
5 tomates
12 langostinos
aceite y sal






elaboración
Para preparar los tomates antes de vaciarlos los escaldamos, para ello les hacemos un corte en forma de cruz en la base y los introducimos en una cazuela con abundante agua hirviendo durante unos segundos. A continuación los metemos en agua muy fría para refrescarlos, los pelamos, les hacemos un corte superior conservando el tallo, pues a la hora de presentar quedarán mejor, y con ayuda de una cuchara les quitamos las pepitas y los dejamos escurrir boca abajo. La carne que retiramos por supuesto que no la tiramos, nos servirá para hacer una salsa de tomate.



Para limpiar los puerros, les quitamos las raices, las capas exteriores y la parte verde, que utilizaremos por ejemplo para un puré, les hacemos unos cortes longitudinales en la parte superior y los lavamos bien. 

Picamos el puerro en trozos pequeños y lo ponemos a pochar en una sartén con aceite y sal, al principio lo ponemos a fuego fuerte, con cuidado de que no se queme, y a continuación bajamos el fuego a bajo hasta que el puerro esté tierno.

 Un poco antes de retirarlos añadimos los langostinos troceados, dejando 5 para la presentación. Dejamos escurrir y reservamos.


Batimos los huevos, no demasiado, deben quedar gelatinosos, no líquidos y con espuma, se les añade un poco de queso (podemos añadir un poco de leche) y sal.
Ponemos a calentar la sartén con un poco, muy poco aceite y cuando esté caliente, a fuego suave añadimos los huevos batidos y los puerros, no paramos de remover hasta que cuajen para que no se peguen, deben quedar hechos pero cremosos. Sacamos el revuelto y rellenamos los tomates inmediatamente para que no siga haciéndose. El hacerlos más o menos irá al gusto de cada uno pero como más rico está el revuelto es poco hecho.


Para presentarlos, colocar un langostino en cada tomate junto con su tapa y servir enseguida. Espero que os haya gustado, estaba muy rico.

17 may. 2011

tulipas de barquillo con fresones y trufas


Hoy dos recetas en una, por una parte las tulipas y por otra las trufas. Las trufas son perfectas para hacerlas con los crios, pues son muy fáciles, los mios se han envalado y las han hecho.

Además las combinamos con fresones ummmmmmm... y con la galleta super crujiente, por lo que quedó un postre riquísimo.


trufas

300 g de chocolate negro
200 g de chocolate con leche
200 ml de nata líquida
cacao en polvo para rebozar


Partimos el chocolate en trocitos y lo ponemos en un bol que metemos un minuto al microondas para que se ablande un poco.

Vertemos la nata en un bol y la calentamos hasta que casi llegue a ebullición, lo retiramos del fuego y la añadimos al chocolate. Removemos con una espatula o con una cuchara de madera hasta que se disuelva por completo, hay que conseguir una masa lisa y homogenea. La dejamos enfriar en la nevera 
hasta que se endurezca, dejarla bien tapada para que la superficie no se reseque.

Ponemos en un plato el cacao en polvo, mejor si es amargo, aunque yo he utilizado cacao azucarado (según gusto de cada cual) y vamos formando las bolitas con ayuda de unas cucharitas, las rebozamos con el cacao haciendolas rodar y las redondeamos con las manos.
Podemos utilizar también fideos de chocolate, azúcar e incluso almendras picadas.



tulipas
125 g de azúcar
125 g de mantequilla
125 g de harina
3 claras de huevo


Precalentamos el horno a 175º C.
Mezclamos en un bol la harina tamizada con el azúcar y la mantequilla muy blanda.
Montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes, nos tiene que quedar una masa lisa.

Repartimos la masa con una cuchara en la placa de horno forrada con papel de horno, formando discos. Los horneamos por tandas durante 10 minutos (el tiempo siempre es orientativo) las sacamos e immediatamente las desprendemos con una espatula, las colocamos sobre un vaso invertido y las damos forma con los dedos, con cuidado que queman, hay que hacerlo rápido pues una vez que se enfrian se rompen. 

A la hora de hacerlas hay que tener en cuenta de no hacerlas con mucha antelación pues las tulipas se terminan ablandando, es lo que tiene hacerlas caseritas.




Lavamos bien los fresones sin quitarles el rabo y sin ponerlos a remojo, de esta forma no pierden sabor.
Para presentar el plato en una tulipa he puesto unas pequeñas brochetas con fresones y trufas, 

en otra fresas partidas y regadas con una trufa fundida, en otra trufas y fresones 
y por último fresones rebozados en chocolate fundido.




16 may. 2011

acelgas con patatas

Hoy toca plato de verduras, receta muy fácil y sin complicaciones, acelgas con patata, no pensareis que en casa comemos sólo las pencas, por supuesto que también las hojas verdes.
Es una verdura que por su peculiar sabor no deja indiferente a nadie, pasa como en casa, a mí me gustan y el resto se las comen sin más, con esta receta no hay consenso, alguna que otra protesta, pero se camuflan bastante bien con una rica salsa de tomate e incluso con un poco de mahonesa.





Las acelgas pertenecen a la misma familia que las espinacas, principalmente la consumimos ahora, en primavera y durante el otoño. Es una verdura rica en fibra, minerales y folatos que ayudan en la formación de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
Es muy recomendada en regimenes de adelgazamiento por su escaso valor calórico y su efecto diurético y en la dieta de embarazadas y niños en edad de crecimiento.

Si se quieren congelar, hay que prepararlas como si fueramos a consumirlas y escaldarlas durante un minuto en agua hirviendo. Pasado este tiempo las dejamos escurrir bien y las ponemos en bolsas destinadas a este fin. En el momento de utilizarlas, sin descongelarlas, las ponemos a cocer en agua hirviendo de nuevo para terminar su cocción.







ingredientes
acelgas

3 patatas
huevo batido
harina
2 dientes de ajo
aceite y sal







elaboración
Separamos las pencas de acelga de las hojas verdes. Parte de las pencas las utilizamos para hacerlas por ejemplo rellenas y empanadas, rellenas y en salsa, rellenas de carne picada o en lasaña y sólo usaremos dos para hacer esta receta. A la hora de cocerlas, lo mejor es separar ambas partes, ya que requieren distintos tipos de cocción. Las hojas verdes las limpiamos bien, y las picamos.
Ponemos a cocer las patatas troceadas y las pencas en una cazuela con agua hirviendo (no mucha) y sal, más o menos durante 20 minutos o hasta que tanto las patatas como las pencas estén tiernas. Sacamos las pencas, que troceamos y rebozamos, o sea las pasamos por harina y huevo batido y las freímos en aceite caliente.





En otra cazuela, ponemos un poco de aceite, añadimos las hojas de acelga, rehogándolas unos minutos, como si fueran espinacas, mermarán mucho y soltarán mucha agua. Las escurrimos y las añadimos a la cazuela donde están las patatas y dejamos cocer otros 10 minutos, si hay mucho caldo podemos retirar parte de él.

En una sartén ponemos un poco de aceite y los dientes de ajo. Una vez bien dorados, añadimos el refrito sobre la verdura cocida, lo removemos cuidadosamente e incorporamos las pencas rebozadas. Podemos añadir también un poco de jamón salteado bien en dados o en lonchas finas, pero sin hacerlo demasiado.
Y si nos sobran acelgas con patatas, las añado a un puré de verduras.

15 may. 2011

lasaña de morcilla




Plato contundente, acompañarlo con algo suave, tipo ensalada, porque sino...
En lugar de hacerlo con pasta he utilizado pencas de acelga, por lo que igual estoy cometiendo un error llamándolo así, pues la lasaña es con pasta, pero no vamos a ser tan triquismiquis. Seguimos dando salida al producto fresco que tenemos ahora en la huerta, y para no repetir siempre las mismas preparaciones esta vez cambiamos la pasta por acelga y la carne por morcilla.

La idea de hacer lasaña de morcilla me la dió mi hermana y yo para aprovechar las pencas pues eso... 
a ver si os gusta, a nosotros nos ha encantado.


ingredientes 
1 morcilla
pencas de acelga o placas de lasaña
queso rallado
1 cebolla
1 pimiento verde
pimientos del piquillo
8 cucharadas de salsa de tomate

aceite y sal

para la besamel
35 gr de harina
35 gr de mantequilla
500 ml de leche





elaboración 
Si la hacemos con placas de lasaña, sólo hay que cocerlas o hidratarlas según las que elijamos.
Para cocerlas, ponemos abundante agua con sal a calentar en una cazuela grande. Cuando el agua empiece a hervir, añadimos las placas de lasaña de una en una con cuidado para que no se peguen y las cocemos el tiempo que indique el envase para que queden al dente. Una vez cocidas, las sacamos y las dejamos escurriendo sobre un paño bien extendidas hasta que se enfríen.

Si usamos pasta precocinada nos evitamos todo este trabajo.

Si sustituimos las placas de lasaña, por pencas de acelga, a estas las quitamos los hilos y las ponemos a cocer en la olla con abundante agua caliente y sal. Tapamos y cuando suba la válvula las tenemos 4 minutos. Si las cocemos sin tapar necesitarán unos 20 minutos. Antes de escurrir comprobamos que están cocidas pinchándolas con la punta de un cuchillo, el filo de este las tiene que atravesar con facilidad. Una vez cocidas las dejamos escurrir y templar.




Para el relleno ponemos en una sartén con aceite, la cebolla y el pimiento bien picados con un poco sal, a fuego suave, durante 20 minutos por lo menos, hasta que cojan un ligero color. Cuando lo tengamos, añadimos la morcilla desmenuzada (sin piel) y se mezcla bien con las verduras, al principio cuesta pero con el calor la morcilla se va separando, cuando ya esta hecha, se le añade el tomate frito espesito, se deja cocer un rato y lo dejamos templar.

Para la besamel, ponemos a fundir la mantequilla, echamos la harina que cocinamos unos minutos, pero sin dejar que tome color. Vamos echando poco a poco la leche caliente, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica, y lo cocinamos unos minutos, hasta conseguir la consistencia adecuada, pero con cuidado de que no se nos queme, ponemos sal e incluso un poco de nuez moscada si os gusta, le va muy bien a la besamel.




En  una fuente para horno, ponemos una capa de besamel y encima las pencas de acelga, las cubrimos con besamel, con parte del relleno y encima unos piquillos, de nuevo penca, capa de besamel, relleno y pimientos. Terminamos con una capa de pencas y lo cubrimos con salsa besamel. Añadimos un poco de queso rallado y metemos la fuente al horno a 200º C durante 15 minutos.



14 may. 2011

cuajada con fresas




Otro postre, esta vez con menos calorías, pues la morcilla de chocolate se las llevaba todas. Las fresas y fresones nos gustan mucho y se pueden comer de muchas maneras, con limón, con nata, con yogur, con kefir... y por supuesto con chocolate.
De momento las tenemos que comprar pues por aquí, las de la huerta, todavía están en flor.
Es un postre sin ninguna complicación... 




ingredientes
300 gr de fresas
200 ml de nata
300 ml de leche
2 sobres de cuajada
3 cucharadas de azúcar
galletas
mantequilla



para la salsa de fresas
200 gr de fresas
20 gr de azúcar
un poco de zumo de limón



elaboración
Lavamos bien las fresas, para que no pierdan sabor no las quitamos el rabo y tampoco las ponemos a remojo. Las ponemos en un vaso batidor junto con tres cucharadas de azúcar y las trituramos, a mí me salieron unos 450 ml de zumo de fresas.


De los 300 ml de leche separamos una taza y desleimos en ella el contenido de los 2 sobres de cuajada.
En un cazo ponemos a calentar la nata con el resto de la leche. Cuando hierva, vertemos el contenido de la taza, removiendo hasta que vuelva a hervir.
Retiramos unos segundos del fuego y sin dejar de remover lo colocamos de nuevo en el fuego hasta que hierva de nuevo. Añadimos el batido de fresas y mezclamos bien.

Lo ponemos en moldes individuales y lo dejamos enfriar. Una vez frío lo cubrimos con una masa hecha de galletas, mantequilla y azúcar.
Para servirlo, lo desmoldamos y lo acompañamos con una salsa de fresas.



Para hacer la salsa de fresas
En un cazo ponemos a cocer las fresas junto con el azúcar, a fuego muy bajo durante 5 minutos. Lo trituramos y lo colamos, podemos añadir un poco de zumo de limón para reforzar el sabor de las fresas.